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miércoles, 22 de abril de 2009

Surrealismo- microhistorias.-


Esto se convierte en una divina comedia y corremos como posesos en tromba hacia las oscuras fauces de la historia. Y por supuesto nuestra Generación X, quizá la mejor preparada y cocainómana de la historia navega en un mar sin costas de camino a un mañana indiferente....De alguna forma es nuestra guerra y el momento de poner etiquetas y vender nuestras miserias. Pero mientras nos invade la podredumbre social y nos entristece la quiebra del único sistema que conocemos, el dinero; que demonios, hay que seguir viviendo y jodiendo al prójimo todo lo que nos deje, puesto que ¿me puedes tú asegurar que mañana no estaré muerto?.....Triunfa el surrealismo en cada una de las microhistorias que dan forma a nuestra vidas...................... y ni ella era tan pueril en las batallas del sexo, ni yo jamás pensé ser tan cínico, ni tan inmoralmente correcto. Aunque cabo trincheras cada día para no salir al fuego cruzado del deseo y el triunfo fácil, me rindo y busco la dulce miel de lujuria de los besos robados entre maniquís desconocedores de nuestro juego. Lo prohibido siempre es delicioso y alimenta la voracidad de las almas que no se rinden al ritmo diario y cansino que todo lo destruye. Pero hay que encontrar un final....quizá para buscar un nuevo horizonte, unos labios diferentes, una fiebre más certera, un nuevo y apasionante juego...quien sabe.....al menos para olvidar la lluvia que no cesa alrededor y que inunda todo lo demás.....al menos espero que el agua de este maldito océano de vanidades no llegue hasta esta pequeña y confortable isla de mi locura.

2 comentarios:

aydhe ilusion dijo...

tienes razon...
cada vez stamos peor,
no veo salida en esto qe
sta pasando con la sociedad
y al parecer todos nos damos
cuenta de la podredumbre que
se esta presentando pero
no hacemos nada para
cambiarla...


BUeno aki andamos

saludos...

Minerva dijo...

El mundo está bien perdido, ya me lo decía mi abuelo hace más de 10 años... y tenía mucha razón.

Con la excusa de la libertad estamos llegando a un límite que roza lo anárquico. El problema no es que podamos hacer lo que queramos, el problema es que podemos hacer lo que queramos y si fastidiamos a un tercero la pena es mínima.

Esto va a explotar por algún lado, y cuando lo haga que nos coja confesados...